Este blog se destaca en lo que "yo conozco y sé" además de algunas anécdotas.
Lo que yo sé
Siempre me pareció correcto compartir algunas ideas que tengo en mente... tanto buenas como malas. La cuestión aquí es como lo tomarán algunas personas... Si no les gusta, busquen otro blog que yo no me molesto, solo digo lo que aprendí hasta ahora. Tanto sobre la música, el cine, las culturas, los idiomas y sobre todo... obviamente "sexo".
Algunos dirán en que estuve pensando para escribir sobre ello, pero bueno, es lo que aprendí con ello. Además de algunos comportamientos tanto en los hombres como en las mujeres que no quieren decir, o que dicen pero algunos no queremos enterarnos, entonces somos sordos voluntarios. Escuchamos solo lo que queremos oír, y decimos solo lo que queremos decir. Pues bien, yo tengo mucho por decir... tanto de ellos como de nosotras.
Leer con atención.
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SORRY, I`M SORRY
QUE BUEN TEMA... LA VERDAD QUE ES PEGADIZO... LA VERDAD QUE KIM HYUNG JUN MEJORA CADA VEZ, ESTA GUAPO ESTE OPPA
28 junio, 2012
26 junio, 2012
22 junio, 2012
EL DESCUBRIMIENTO DE UNO MISMO
Descubrir es, como bien sabes, sacar a la luz lo que estaba cubierto –pero que ya estaba, aunque estaba cubierto -, es destapar –pero lo que ya estaba, aunque estaba tapado-, es darse cuenta de algo que se ignoraba –pero que ya existía, aunque se ignorase-, es hallar lo que estaba escondido o ignorado –pero que ya estaba…-.
Queda claro que cuando uno se Descubre, lo único que hace es hacer asomar lo que ya estaba, lo que uno es aunque no lo sepa.
Descubrirse es, generalmente, la tarea que se deja en último lugar en los procesos personales que se provocan a partir de la insatisfacción e intranquilidad; se deja para cuando ya la desesperación es insoportable, y cuando uno escucha –por fin- una voz, tan silenciosa como insistente, que clama desesperadamente la necesidad de dejar de seguir instalado en un personaje con el que uno no termina de sentirse a gusto para emprender el Camino hacia la propia realidad.
“No quiero seguir siendo así”, piensa uno casi sin pensar.
“No me siento a gusto conmigo mismo”, siente.
Y siente, también, una voz leve o angustiada que le invita a Descubrir cuál es la realidad que tapa la apariencia.
Descubrirse es la tarea a realizar cuando uno se siente extraño consigo mismo, cuando intuye “este que estoy siendo, no soy yo, pero, entonces… ¿Quién soy?”
Cuando uno llega a esta situación de desesperación es el momento de felicitarse por haber llegado tan bajo, por haber alcanzado la desesperación máxima, el límite de la dignidad, y por haber tomado conciencia, por fin, de un problema que viene arrastrando desde hace mucho tiempo, pero que ha ido postergando continuamente.
Claro, que tiene una poderosa razón para aplazar el Proceso de Descubrimiento… porque… ¿Y si lo que encuentre no le gusta?, ¿Y si es peor de lo que está siendo, o peor de lo que se puede imaginar?
El miedo a lo desconocido hace acto de presencia apabullando con esta incertidumbre a quien acaba de tener la osadía de pensar en mejorarse.
La ignorancia tiene esa ventaja: no se tiene que enfrentar a la realidad, y puede jugar con las utopías, y puede imaginar lo que quiera ya que no tiene que dar cuentas a la realidad.
Pero lo único que de verdad importa es la realidad.
Las suposiciones se deshacen en cuanto se las saca de la imaginación.
Bien… uno se arma de valentía… decide que va a iniciar el Proceso de Descubrirse, y… ¿y qué pasa?
Pasa que uno está lleno de inseguridades, de miedos, y es inexperto en esta tarea, así que no es que no sepa cómo empezar y por dónde, sino que las dudas le van a acosar sin descanso. “No sé”, se va a repetir muy a menudo; se va a cambiar de idea continuamente, y la fortaleza va a tambalearse una y otra vez; un día estarás casi eufórico y al día siguiente no te puedes sostener de miedo. “¡Quién me habrá mandado a mí meterme en esto!”
Esto la vas a repetir varias veces.
Los avances parecen retrocesos.
La cobardía te recordará el refrán: “Más vale malo conocido que bueno por conocer.”
Y otra cosa te pesará inconmensurable: lo que vas a Descubrir, lo que tienes que Descubrir, es mucho más de lo que te imaginabas. Pensabas que esta era una tarea de una tarde y con eso quedaba resuelto.
Error.
Te recuerdo otro refrán apropiado: “Sólo sé que no sé nada”. Cada vez que sepas una cosa de ti, te darás cuenta de que hay mil más que no sabes, así que cuando Descubras la segunda cosa, ya sabrás que hay dos mil que no has Descubierto.
Con estas premisas uno se va desganando, ¿Verdad?, pues es igual que pienses lo que pienses ahora, porque tienes que hacerlo. O porque es bueno para ti que lo hagas. O porque estás deseando hacerlo a pesar de todo.
Cuando comienzas también te das cuenta de que no puedes ni quieres parar, porque cada Descubrimiento, sea del tamaño que sea, te va acercando a ti: te deja una agradable sensación que te invita a seguir.
Como bien sabes, generalmente la relación de uno consigo mismo es bastante superficial: trata de darse el máximo de satisfacciones posibles, trata de evitarse todos los problemas que pueda, se distrae todo lo que puede para no pensar en las cosas que tendría que pensar, deja pasar los días aplazando los asuntos importantes hasta que ya es inevitable, deja su vida en manos del destino o de los otros… en fin, que uno es un irresponsable mientras la vida se lo permita o no le ponga una prueba grave ante la que no pueda negar la evidencia.
La mente es un entresijo en el que no nos desenvolvemos bien, y este parece ser un trabajo mental, de preguntas y respuestas, de saber cosas, de darle vueltas a las cosas, de encontrar respuestas que, por otra parte, nadie garantiza que vayan a ser las correctas…
Pero no es un trabajo mental.
A mi entender es un trabajo de reconciliación, de atención tranquila y cariñosa, de contacto con las emociones y los sentimientos, de aceptación incondicional, de Amor… es un trabajo de esos que requieren que no haya prisa y que no haya pausas.
El Proceso es de una belleza sublime, porque siempre –repito: siempre- lo que uno se encuentra dentro de sí es mejor de lo que podía imaginar. Así que si uno es capaz de valorar en su justa medida cualquier Descubrimiento, por aparentemente nimio que sea, se va a llevar grandes satisfacciones. Y convivir con la persona que uno mismo es, de la que se va a ir enamorando poco a poco, hace que la vida adquiera tintes de delicia, y que la sonrisa aparezca cada vez más a menudo en la boca.
Escribía un poco más arriba que el Proceso puede ser mental, pero si se hace exclusivamente como un procedimiento mental, donde sólo se piensa, no tiene validez.
Uno piensa, uno se da cuenta… pero si se queda solamente en ese “darse cuenta”, el efecto desaparece del mismo modo en que apareció.
El Proceso requiere integrar lo que se ha Descubierto. No es suficiente con reconocer que una cosa no gusta: hay que aceptarlo, asumirlo, hacerlo propio, sentirlo dentro como algo personal, darle vueltas y vueltas hasta que ya forme parte de uno, o tener la dicha de sentirlo con una rotundidad tal que no admita ningún tipo de rechazo al incluirlo en uno, de un modo tan categórico e innegable, que pareciera que estuviera ahí desde siempre.
Este último caso es excepcional, pero no imposible.
Durante el Proceso de Descubrimiento, si uno está con toda la atención involucrada en ello, se dará cuenta de que todo le aporta información: desde una emoción a una música, desde una palabra a un sueño, desde una lectura hasta un anuncio en la televisión.
Las señales son contundentes y evidentes para quien quiere ver, lo mismo que son invisibles para quien no quiere verlas.
Ni siquiera es cuestión de que existan en realidad, sino de querer darse cuenta.
Cuando uno ha tomado el propósito de Descubrirse, y realmente se involucra en ello, que no dude de que aparecerán señales suficientes y perceptibles para darse cuenta, inevitablemente, de que en todo aparece reflejado, de que todo es un espejo, de que todo clama su nombre.
Uno puede Descubrirse a través de una carta natal, de una lectura de manos, de la religión, la meditación, la reflexión, los textos que uno considere sagrados, la psicología, la metafísica, las conversaciones con las personas que nos conocen…. todos los Caminos conducen a Uno cuando ha elegido el Camino adecuado.
Uno de los sistemas para Descubrirse consiste en hacerse preguntas, y esperar tranquilamente a las respuestas, sin tratar de forzarlas, y sin conformarse con repetir las que ya se han pronunciado durante años.
La respuesta puede estar muy escondida, o puede tener miedo a salir por temor a no saber cómo va a ser recibida.
Quizás el que pregunta no la esperaba a ella precisamente… o, por el contrario, puede salir alborozada porque llevaba tiempo queriendo expresarse.
Es interesante que las preguntas estén hechas de tal modo que requieran una respuesta amplia y detallada, y que así se lo exija Uno. Y si la respuesta es un sí o un no, contraatacar con otras preguntas más del estilo de…
¿Para qué?, ¿Cómo?, ¿Cuándo?
Conviene también ser un poco inquisitivo, no conformarse con vaguedades o generalidades, ni con respuestas estereotipadas, y que no lleven a otras personas como un ejemplo, sino que se personalicen refiriéndose a uno mismo.
La ética, la honradez, el compromiso, deben exigir seriedad formal en el Proceso.
La actitud durante el Proceso ha de ser tolerante, distendida, cariñosa, expectante, ilusionante, paciente… todo Amor.
Nada de estar atento a encontrar razones para quererse menos o echarse cosas en cara. Se trata de Descubrirse para mejorar después, no para encontrar más razones para persistir en el desconocimiento y la distancia. Es una de las razones más consistentes para el sentido de la vida: conocerse. Vivir tantos los años con uno mismo y acabar siendo un perfecto desconocido no tiene sentido, lo mismo que vivir tantos años con uno mismo en una relación de desinterés y frialdad.
Descubrirse a Sí Mismo es el primer paso para descubrir la Divinidad o Lo Superior, ya que nos habitan y forman una unidad con nosotros.
La percepción que se tiene de lo Sagrado, se incrementa con el Descubrimiento, desde el momento en que uno se da cuenta y reconoce, sin lugar a dudas, que forma parte de un Plan Divino, que su esencia es Espiritual o Celestial de algún modo. Uno comprende de un modo irrefutable lo glorioso que Uno es, la hermosura de la vida, la delicia de haber recibido los cinco sentidos, el placer de tener unos sentimientos, y el amor innegociable y desinteresado de nuestros seres queridos y aún de los desconocidos; uno comprende cuánto abarca cuando dice “hermano” y eso llega más allá del ámbito familiar y los lazos de sangre.
Descubrirse es Descubrir por primera vez el mundo y la vida. Unos ojos nuevos sustituyen a los rutinarios, un corazón distinto bombea nuevas emociones, la sensibilidad se instala a perpetuidad, un Amor que ha estado callado durante años comienza a expandirse sin frenos, como un aroma que quisiera conocer el universo.
Descubrirse va más allá de saber los condicionamientos y las reacciones, de averiguar los impulsos y los miedos: lo que hace es despejar las capas que nos aíslan del propio contacto, lo que hace es destapar la humanidad en el más bello de los sentidos, contactar con un mundo que hasta ahora ha permanecido aletargado o repudiado, en el que las emociones son el ingrediente principal, y las ganas de abrazarse, y de amar y amarse, forman parte de la respiración.
Descubrirte ha de nacer de ti: de tu amor o de tu desesperación, pero no ha de ser impuesto por otras personas.
Es tu Camino.
Es tu necesidad o tu deseo.
Es tu decisión.
Lo tienes que hacer por ti.
Y para ti.
El motivo básico del Descubrimiento es el propio autoconocimiento para lo inmediato, para mejorar el día a día.
Más adelante, uno ha de pretender también encontrar el sentido de la propia vida, la misión que uno tiene, lo que le hace feliz a su espíritu, pero eso es más adelante.
26 mayo, 2012
LOS NUEVOS MANDAMIENTOS
SÉ TÚ MISMO
Sé una persona de esas que tienen un claro conocimiento de quiénes son, que tienen criterios e ideas propias, que saben defender sus posturas con asertividad pero sin fanatismo ni testarudez, que son capaces de darse cuenta de sus errores, si los tienen, y no cambian de personalidad dependiendo de con quién estén.
ADÁPTATE
Practica la empatía; renuévate, no te niegues la posibilidad de crecer y aprende a sobrevivir en cualquier circunstancia; cambia lo que veas que tienes que cambiar sin miedo. Lo nuevo puede ser enriquecedor. No te opongas frontalmente, sé astuto y adáptate sin renunciar a ti.
TEN UNA BUENA AUTOESTIMA
Siéntete bien contigo, alégrate de los momentos en que puedes estar contigo a solas; valórate con justicia, revisa el concepto que tienes de ti y actualízalo; confía en tus capacidades, y aprende cuanto sea necesario para mejorar como persona; procura desarrollar tu inteligencia; valórate por lo que eres más que por lo que tienes.
SÉ RESPONSABLE
Responsabilízate de todos tus actos, de todos tus pensamientos, de tu vida. Ten una vida responsable que te pertenezca y que vaya por el camino que tú deseas que vaya. Sé responsable de tus estados de ánimo, de tu humor, de tu serenidad, de tus palabras y de tus silencios.
BÚSCATE
Nunca termina el encuentro con la totalidad de uno mismo… hay tantos matices… Pero el Proceso es una delicia; cada descubrimiento aporta una sensación de paz y de acercamiento a lo que se intuye como el conjunto perfecto, que anima a seguir a pesar de las dificultades que van apareciendo y de los momentos difíciles.
APRENDE A DECIR “NO”
No permitas que te roben tu tiempo ni tu energía los sinvergüenzas, los iracundos, los encolerizados, los negativos, los crueles, los agresivos, los inhumanos, los tiranos, los aprovechados, los falsos, los que te menosprecian… todos aquellos que te dejan una desagradable sensación cuando están a tu lado.
SÉ TU MEJOR AMIGO
Si consigues ser tu amigo, serás un buen amigo para los otros. Si tú te aceptas como eres, los otros te aceptarán. Sé comprensivo contigo, y empático, y perdónate todo aquello que tengas que perdonarte. Busca tu equilibrio, tu sinceridad, eso tan bello que guardas dentro de ti. Apréciate por cómo eres. Elimina esos pensamientos por los que te encuentras despreciable o poco interesante: eres un ser humano en proceso de perfeccionamiento. Y este es un buen motivo para amarte sin condiciones.
CUÍDATE
Nadie ha estado a tu lado desde que naciste, ni estará contigo en el momento de tu muerte, salvo tú. La responsabilidad de ti es tuya. Y de nadie más. No es que no tengas que encargarle a otro esta tarea, sino que es una maravilla que puedas ser tú, precisamente, quien te cuide, quien te mime, quien te aporte caricias y buenos deseos. Cárgate de optimismo y vitalidad, por si llegan momentos duros. No permitas que los otros te agredan, verbal o moralmente; ten la suficiente fortaleza para no depender de ellos. Sólo tú seguirás contigo, pase lo que pase.
VIVE EL INSTANTE
Disfruta cada instante, cada momento, cada respiración, cada amanecer, cada música, cada emoción… la vida está llena de instantes, y los instantes cargados de sensaciones. No pierdas ni uno sólo de ellos. Estás aquí para vivir, y no para otra cosa. Disfruta. Sé alegre. Sé consciente. Encuentra la alegría en la vida y en lo cotidiano. Los instantes menos buenos, vívelos también con plenitud: son tuyos, te pertenecen, aprende de ellos, o haz con ellos lo que creas conveniente: pero sé consciente de ellos. Los instantes son irrepetibles e irrecuperables, no lo olvides.
SÉ AMABLE
“Amable”, quiere decir “digno de ser amado”. Es una bellísima expresión. Sé amable. Pórtate de tal modo que puedas ser digno de ser amado.
También es muy importante ser afable, educado, entrañable, próximo, cordial, empático, y muy humano. Trata bien a la gente con la que tengas que tratar, sé buena persona, y sé sociable con las personas y cariñoso con los seres queridos.
ACEPTA LO QUE ES Y LO QUE HAY
El mundo no va a cambiar para ti, pero tú puedes cambiar la visión que tienes del mundo, y puedes aceptar las cosas que son y lo que hay. Son la realidad, aunque no te guste. Luchar contra ello es una batalla perdida de antemano. La utopía no pasa de ser utopía. Céntrate en las soluciones y no en lo que te parezcan problemas. Si no aceptas que estás despeinado, no te peinarás. Si no aceptas lo que es y lo que hay, no podrás cambiarlo.
SÉ BUENO
Que tu máxima aspiración sea ser una buena persona y una persona buena. El resto de cualidades quedan enmascaradas tras estas. Practica la bondad, potencia lo mejor de ti, sé correcto en tus acciones y justo en tus opiniones, estudia tu espiritualidad, interésate por los otros y por sus problemas. Haz el bien.
Estos doce mandamientos se resumen en uno: “Amarás al prójimo como a ti mismo” (no sé por qué me parece que esto lo he copiado de alguna parte…), y esto ya sabes lo que quiere decir, que amarás a los otros en la misma cantidad y con la misma intensidad que te ames a ti. Y viceversa.
ALEGRE DE ESTAR TRISTE
No sé por qué la tristeza está tan mal vista…
Siempre queremos salir de ella, o los demás se empeñan en sacarnos.
La detestamos, la despreciamos, y no parece un buen sitio en el que pasar una temporada larga.
Es una gran desconocida.
No estamos acostumbrados a propiciar ese estado, en el cual podemos contactar con la calma en la que se produce la reflexión serena y el contacto más íntimo con el interior.
Curiosamente, la tristeza nos predispone para ello propiciando un estado de mayor sensibilidad y de alejamiento del ruido y la vorágine de la vida. La tristeza nos recoge en nosotros mismos, y nos contacta con un estado inhabitual que puede ser de una riqueza inconmensurable. Nos saca del mundo, de lo cotidiano, de la urgencia y la vida sin consciencia. Nos propone parar, pararnos, adentrarnos en la parte de nosotros que no está de acuerdo con lo que está pasando, y se siente “triste”.
Conviene distinguir entre dos tipos básicos de tristeza.
Una es la que no aporta nada positivo y sólo nos sumerge en un estado afligido, apesadumbrado, funesto, deplorable, y doloroso, que nos puede conducir casi irremediablemente a una depresión. Conviene controlar que la tristeza no se convierta en un estado habitual continuo. Si sucede así, hay que poner inmediato remedio porque puede ser que esté dejando de ser tristeza para convertirse en algo grave.
La otra cara es más amable: es esa en la que sólo corresponde a una melancolía inocente, amigable, donde uno se siente pequeño –pero no le parece mal del todo-, separado del resto del mundo –y eso le hace tomar más consciencia de sí mismo-, coquetea con las lágrimas, algunos pensamientos desanimados insisten en permanecer, y uno sabe que siente o quiere algo pero no sabe identificarlo.
En esta sociedad está mal vista, porque se prima más la alegría, el bienestar –aunque sólo sea aparente-, y vivir en un rol de fingido triunfador.
La tristeza es de los débiles o los desgraciados, se dice; los triunfadores pertenecen al arquetipo masculino, el fuerte, el agresivo, y la tristeza se integra en el arquetipo femenino, que no es el adecuado para sobrevivir.
La tristeza deja que se asome una parte nuestra que es un poco vulnerable, y nos convierte en débiles y desprotegidos, aparentemente. (Por eso tratamos de evitarla, por eso ocultamos los sentimientos de tristeza y casi llegamos a anular esa emoción).
Pero esa es la representación exterior. En la parte positiva, lo que hace es reconectarnos casi directamente con un estado que tiene una sensibilidad especial que aporta un modo de sentir que tiene unas características propias. Nos hace darnos cuenta de cosas y sensaciones que de otro modo pasarían inadvertidas.
La tristeza es la otra cara de la felicidad, y es una de las emociones básicas y útiles para el ser humano. Con la tristeza, inconscientemente, estamos pidiendo ayuda.
Si la tristeza proviene de una pérdida, que es lo habitual, nos lleva a darnos cuenta del valor de las cosas que podemos perder, de los seres queridos. Nos propone plantearnos el significado de la pérdida; nos lleva sin darnos cuenta a hacer un balance de nuestra vida –lo que pasa es que no es muy adecuado sacar conclusiones en ese estado porque desde la tristeza todo adquiere un tono muy gris y desangelado-; tendemos a hacer un balance de nuestras metas, nuestros errores, nuestra situación… nos invita y nos ayuda a conocernos.
Ante las pérdidas, funciona como un mecanismo que nos plantea y facilita nuestra propia reconstrucción. Necesitamos parar, tener poca actividad, y reflexionar, por eso se nos quitan las ganas de hacer cosas, nos sentimos cansados y abatidos, no tenemos fuerzas ni apetito, adoptamos posturas de recogimiento y autoprotección, y las ganas de llorar insisten una y otra vez hasta que lo logran.
Es habitual que en esos momentos sintamos soledad, añoranzas, ira, culpabilidad, reproches…
La recomendación es no huir de la ella, sino permitirle que aflore y nos muestre lo que nos quiere enseñar, y nos hable de esa parte de nosotros mismos con la contactamos poco.
POSIBLES SOLUCIONES:
Aceptar la realidad de la pérdida.
Permitirse sentir el dolor y la tristeza, hasta que se extinga.
Buscar a las personas queridas que nos puedan escuchar y comprender.
Aceptar que se manifiesten al mismo tiempo la rabia o la culpa, pero no juzgarse y castigarse por ello.
Readaptarnos a la nueva situación. Seguir adelante a pesar del motivo que nos produjo la tristeza.
Darnos el tiempo necesario para salir de un modo natural.
Y si se alarga y no se le ve salida, la ayuda de un psicólogo o psiquiatra. Sin pudor. Hay que dar prioridad a estar bien.
21 enero, 2012
como tomar desiciones
ÚLTIMAMENTE SE ME HACE TOMAR DECISIONES IMPORTANTES PORQUE TENGO UNA LUCHA INTERNA QUE NO ME DEJA CONTINUAR. MI RAZONAMIENTO ME DICE UNA COSA MIENTRAS QUE MI CORAZÓN ME DICE OTRA, RARA VEZ SE PONEN DE ACUERDO.
ES POR ELLO QUE ÚLTIMAMENTE TRATO DE SEGUIR MI INTUICIÓN.
PERO POR ELLO TUVE SEXO CON UN CHICO DE 18 AÑOS (EL CUAL LE LLEVO 6 AÑOS), EL CUAL PERDIÓ SU VIRGINIDAD CONMIGO, LO CUAL GOCE COMO LOCA. PARA SER PRIMERIZO ME HIZO UN ORAL FASCINANTE.
LUEGO CON UN VIEJO AMANTE DESPUÉS DE 7 AÑOS QUE NO NOS VEMOS, LA VERDAD QUE ESA VEZ FUE UNA LOCURA TOTAL LO HICE PORQUE CREÍA QUE ERA LO CORRECTO, PERO MI CABEZA DECÍA LO CONTRARIO.
POR ESO A VECES SOLO ME DEJO LLEVAR. ODIO ESTA LUCHA. Y USTEDES QUE OPINAN?
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